“Parece difícil delinear un río con tantas lagunas, bañados, islas y caucecitos que se bifurcan o unen con otros de dispar tamaño, acompañando todos al gran cauce principal que les roba el nombre para él solo”, plantea el cortometraje Los infinitos marrones del Río Paraná, elaborado por la Cátedra UNESCO en Agua y Educación para el Desarrollo Sostenible que tiene sede en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL). La producción audiovisual hace hincapié en las vidas que se mezclan entre los matices de las corrientes. 

Desde la Facultad de Humanidades y Ciencias de la UNL, la doctora en Ciencias Biológicas, docente e investigadora, Silvina Chemes, trabaja con un concepto similar del Río Paraná. “Su valle de inundación constituye un sistema dinámico en el que el agua y la tierra firme se relacionan de forma permanente”, indicó. “La diversidad de hábitats permite el desarrollo de vegetación hidrófila y de una compleja comunidad de organismos vertebrados e invertebrados que forman parte de las redes de flujo de energía del sistema”, explicó. En ese marco, se espera que el entorno de las interacciones cambie en los próximos meses debido a las crecientes que el fenómeno El Niño provocará tras varios años de extrema bajante.

 

Reestablecer las conexiones

En el tramo del Río Paraná que pasa por nuestra provincia hay camalotes, irupés, juncos, totoras y árboles adaptados a los ciclos de inundación y sequía, como el sauce, el aliso de río y el timbó blanco. En tanto, bajo el agua hay más de 200 especies de peces, desde grandes migradores como sábalos, dorados, bogas y surubíes, hasta especies con desplazamientos más acotados, como palometas y moncholos, y otras de hábitos sedentarios, como las tarariras, chanchitas, mojarras y bagres. 

"Además de tener importancia ecológica, la biodiversidad del río es relevante para la pesca comercial, deportiva y recreativa, la acuicultura y el acuarismo”, sostuvo Chemes, quien integra el Laboratorio de Ecología, Conservación y Parasitología de Peces de la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC-UNL).

La especialista afirmó que “a raíz de las bajantes y otras presiones vinculadas a la actividad extractiva y la contaminación proveniente de áreas agrícolas, industriales y urbanas, la comunidad de peces del Paraná presenta signos de deterioro”. A su vez, puntualizó que “la actividad pesquera también atraviesa una situación crítica”, y mencionó que “se establecieron restricciones para la exportación y se adecuó la normativa de captura para el comercio local”. En ese contexto, los pronósticos de una temporada con precipitaciones intensas son motivo de esperanza. 

Chemes resaltó que “el aumento del nivel del río que generará El Niño favorecerá la recuperación del sistema al restablecer la conexión entre el cauce principal, los arroyos y las lagunas de la planicie de inundación”. Al respecto, explicitó que “la dimensión lateral del sistema, que se extiende desde el cauce principal hasta las riberas permanentes al este y oeste del Paraná, interesa tanto como la dimensión longitudinal de aguas arriba hacia aguas abajo”. 

Cuando el nivel del agua sube, abre posibilidades: nuevos intercambios entre ambientes y organismos, así como más y diferentes nutrientes a disposición de los cardúmenes. Como ejemplo, la docente detalló que “en el caso del sábalo, las crecientes facilitarán el movimiento de los ejemplares adultos aguas arriba con fines reproductivos y el transporte pasivo de las larvas aguas abajo, permitiéndoles ingresar a lagunas y bañados, donde encontrarán las condiciones óptimas para su crecimiento y desarrollo durante el próximo periodo de aguas bajas”. 

 

Desafíos

La investigadora de la FHUC-UNL aseguró que “las crecientes no deben entenderse únicamente como eventos de inundación, sino como parte fundamental del sistema fluvial”. En relación con ello, señaló que “la conservación es esencial para sostener los procesos ecológicos naturales”, y destacó que “en ese sentido, el Paraná enfrenta desafíos multifactoriales, como la escasez de áreas protegidas, las canalizaciones, las represas y la introducción de especies exóticas”.